Los PDF a menudo se consideran prácticos para compartir y con un aspecto coherente, pero resultan difÃciles de leer en dispositivos móviles o para quienes necesitan aumentar el tamaño del texto. Una vez descargados, el usuario debe reemplazarlos para acceder a la versión más reciente.
El formato HTML es el estándar más accesible y deberÃa preferirse siempre que sea posible.
Fácil de estructurar: solo se necesitan conocimientos básicos para organizar los contenidos de manera semántica (tÃtulos, párrafos, listas, enlaces).
Apto para cualquier dispositivo: se adapta automáticamente a pantallas pequeñas, mejorando la experiencia en smartphones y tabletas.
Siempre actualizado: basta con modificar la página en el CMS para que todos accedan a la versión más reciente, sin necesidad de descargar archivos.
Visible en los motores de búsqueda: los contenidos HTML son fácilmente indexables, mejorando la visibilidad online.
Navegación coherente: el usuario permanece en el sitio, manteniendo el contexto.
Traducción automática integrada en el navegador.
Cuándo es necesario usar el formato PDF:
Para contenidos destinados a la impresión, como folletos.
Para documentos oficiales que deban firmarse, incluso digitalmente.
Para documentos legales, para archivar.
Si no puedes publicar contenidos en HTML, quizá porque no tienes acceso al CMS, es mejor compartir un documento Word o Google Docs, en lugar de un PDF. Estos formatos son preferidos por los usuarios de lectores de pantalla, personalizables (fuente, espaciado, colores) para quienes tienen dificultades de lectura, interactivos: los usuarios pueden resaltar, añadir notas, reorganizar los contenidos para el estudio.
Lee el post en el blog de PopeTech de WAI.

