
Artículo en Linkedin, Ally Explained with Diana
Escribe pensando en el lector distraído:
diseña textos que sean comprensibles incluso cuando se leen rápidamente, o en condiciones no ideales.
Escribe con un nivel de complejidad bajo:
usa palabras comunes y explica una idea a la vez.
Pon la información principal en primer lugar:
presenta primero la conclusión o el mensaje clave y luego los detalles.
Usa un lenguaje sencillo y directo:
vocabulario sencillo y frases cortas.
Evita metáforas y modismos:
las expresiones figuradas pueden crear confusión, especialmente para los no nativos, o para personas neurodivergentes.
Estructura el texto con títulos y listas:
divide los contenidos en secciones claras y bloques cortos, para reducir la carga cognitiva y facilitar la navegación.
Usa textos de enlaces descriptivos:
el enlace debe ser comprensible incluso fuera de contexto, evitando fórmulas genéricas como “haz clic aquí”.
Evita pronombres ambiguos:
especifica siempre quién realiza la acción, para evitar confusiones.
Evita urgencias innecesarias:
expresiones como “inmediatamente” o “lo antes posible” pueden aumentar el estrés.