
Muchos estudiantes universitarios con dificultades de aprendizaje optan por no declarar su condición, lo que hace aún más importante que las instituciones adopten soluciones inclusivas de forma proactiva. En este contexto, la transcripción de las lecciones representa una herramienta fundamental: al transformar los contenidos de audio en texto, permite a los estudiantes acceder a la información con mayor facilidad, seguir los contenidos a su propio ritmo y compensar las dificultades relacionadas con la escucha, la comprensión o la toma de apuntes.
Las transcripciones ofrecen un apoyo concreto al estudio, ya que permiten releer, organizar y profundizar los contenidos de manera más eficaz, mejorando la comprensión y la preparación para los exámenes. Además, hacen que los materiales didácticos sean más accesibles y reutilizables, contribuyendo a crear un entorno de aprendizaje más equitativo, flexible e inclusivo para todos los estudiantes.